Porsche 911 Carrera Cabriolet | 1985

Hay diseños que envejecen. Otros simplemente se convierten en parte del tiempo.

Ficha Técnica

  • Año: 1985
  • Motor: 3.200 cc | 6 cilindros bóxer atmosférico
  • Caja: Mecánica de 5 velocidades
  • Color: Rojo
  • Precio: usd 190.402

«Precio final, puesto en tu Garage. Incluye flete internacional, nacionalización, aranceles, impuestos, gastos de importación y patentamiento.»

Esta Unidad

Presentamos este Porsche 911 Carrera Cabriolet 1985, una unidad que conserva intacta la esencia de uno de los deportivos más influyentes jamás construidos.

Con la capota abajo, el 911 cabrio revela su verdadera naturaleza. El entorno entra al habitáculo y el sonido del bóxer atmosférico se amplifica.

Su color Rojo resalta cada una de las líneas que hicieron del 911 un diseño atemporal, mientras que la capota negra crea ese contraste clásico que sigue siendo tan elegante hoy como hace cuatro décadas.

No fue elegido por ser simplemente un clásico.

Fue elegido porque representa una forma de entender el automovilismo que sigue emocionando generación tras generación.

El Legado

Durante casi dos décadas, el Porsche 911 fue conocido por sus versiones Coupé y Targa. Parecía que la silueta perfecta del 911 no admitía otra interpretación.

Hasta que Porsche decidió demostrar lo contrario.

En 1982 nació el primer 911 Cabriolet de producción. Lejos de perder la esencia del modelo, logró conservar todo aquello que había convertido al 911 en un ícono: el motor bóxer de seis cilindros ubicado detrás del eje trasero, una conducción directa y una personalidad imposible de confundir.

Para 1985, el nuevo motor 3.2 litros ya había consolidado a esta generación como una de las más equilibradas de la historia del 911. Más potente, más refinado y con la confiabilidad necesaria para disfrutarlo tanto en una ruta de montaña como en un viaje sin destino.

Hay autos que marcan una época.

Y hay otros que terminan definiendo una marca.

El 911 pertenece a ese segundo grupo.

PATO GARAGE

Hay máquinas capaces de llevarte de un lugar a otro.

Y hay otras que logran algo mucho más difícil: recordarte por qué empezaste a amar los autos.

Lo Clásico es Eterno.