Chevrolet El Camino SS 396 | 1967
Algunas ideas parecen imposibles… hasta que alguien se anima a construirlas.
Ficha Técnica
- Año: 1967
- Motor: V8 “396”
- Caja: Mecánica de 4 velocidades
- Potencia: 325 a 375 HP
- Color: Granada Gold (Oro Granada)
- Precio: usd 161.800
«Precio final, puesto en tu Garage. Incluye flete internacional, nacionalización, aranceles, impuestos, gastos de importación y patentamiento.»
Esta Unidad
Este Chevrolet El Camino SS 396 de 1967 conserva intacta la personalidad que convirtió al modelo en uno de los grandes íconos de la industria automotriz americana.
Bajo el capó descansa el legendario Big Block 396 V8, acompañado por una caja mecánica de 4 velocidades al piso. Es un clásico V8 con un concepto difícil de repetir: la adrenalina de un muscle car combinada con la funcionalidad de una pickup.
No es un deportivo.
No es una camioneta.
Es exactamente aquello que hizo del El Camino un clásico irrepetible.
El Legado
En la década de 1960, Chevrolet decidió desafiar una vieja idea: ¿un vehículo debía ser únicamente deportivo o únicamente utilitario?
La respuesta fue el El Camino.
Con la elegancia y el comportamiento dinámico de un automóvil, pero con la practicidad de una caja de carga, el El Camino creó una identidad propia que aún hoy resulta difícil de encasillar.
En 1966, el El Camino adoptó la plataforma del Chevelle, dejando atrás la del Nova. Este cambio otorgó proporciones más musculosas, mayor rigidez estructural y espacio para motores de gran desempeño. Con el paquete SS 396, Chevrolet ofrecía un big block de 396 pulgadas cúbicas con potencias oficiales de 325 a 375 hp. Según pruebas de la época publicadas en Motor Trend, podía acelerar de 0 a 100 km/h en 7 segundos y completar el cuarto de milla en poco más de 15. Todo un récord para una camioneta en los años sesenta.
Fue una combinación poco convencional.
Y quizás por eso mismo terminó convirtiéndose en una leyenda.
Porque las mejores ideas no siempre nacen siguiendo las reglas.
PATO GARAGE
Hay autos que nacieron para cumplir una función.
Y hay otros que demostraron que, cuando la pasión guía el camino, las etiquetas dejan de tener importancia.
Lo Clásico es Eterno.